Entrevista a Alfonso Muñoz Muñoz, experto en seguridad informática

«El activismo en la red va a ser mucho más fuerte en los próximos años»

Wikileaks ha alcanzado un punto crítico.La guerra ha pasado de los cables secretos a lo que algunos han definido como «ciberactivismo en la red»

ADRIÁN DELGADO| La detención de Julian Assange ha devenido en reacciones inesperadas en la red que requieren del análisis experto de un profesional en seguridad informática. Internet y las redes sociales han sido testigos de una revolución sin precedentes en la que la batalla tecnológica ha dejado varios heridos. Las empresas que han retirado sus apoyos a Wikileaks han sido atacadas por improvisados hackers en sus páginas web institucionales bloqueando parcial o totalmente sus servicios.Visa (de la que se publicaron datos confidenciales en Twitter), Mastercard, PayPal o Postfinance, la filial bancaria del servicio postal suizo que anunció el lunes pasado haber cerrado la cuenta del fundador del Wikileaks, han presentado problemas de acceso a sus páginas web. La ofensiva, bautizada por el grupo activista Anonymus como «Operación Payback» (Venganza), dio comienzo en un foro público sobre seguridad informática.

Algunos expertos han afirmado que el activismo a favor de Wikileaks en internet es viral. Usuarios de todo el mundo se han interesado en propagar ataques de negación de servicio (DoS) para colapsar las páginas web de instituciones como la Fiscalía Sueca, perseguida por dictar la orden internacional de extradición de Assange por presuntos delitos sexuales.

La oleada de transparencia que ha dejado al desnudo la diplomacia internacional ha vertido luz sobre los motivos por los que estas empresas retiraron sus apoyos a Wikileaks, pero también sobre el cada vez más frecuente activismo en la red.

Alfonso Muñoz Muñoz es Doctor Ingeniero de Telecomunicaciones por la UPM, en la que trabaja como investigador experto en la seguridad informática. También es colaborador de CRIPTORED, una web temática de criptografía y seguridad en la red.

—¿Es correcto hablar de guerra informática?

—Quizás sea más preciso hablar del concepto de «ciberguerra», un término que ha cobrado especial relevancia en la primera década del siglo XXI como aquel conflicto que se centra en las tecnologías de la información, en lugar de en los campos de batalla convencionales.

En teoría, una «ciberguerra tradicional» consistiría en un conflicto entre dos o más países que se desplaza del mundo físico al mundo virtual. En la actualidad, de forma errónea, se ha apuntado al nacimiento de una ciberguerra por los sucesos acontecidos por la actividad de Wikileaks o el grupo activista Anonymous, aunque esto no es cierto.

El concepto de ciberprotesta o ciberactivismo podría definir mucho mejor lo que está sucediendo en internet.

—¿Qué es y cómo funciona un ataque de denegación de servicio (ataque DoS)?

—Un ataque de denegación de servicio, o mejor dicho «de negación de servicio», hace que un servicio o recurso sea inaccesible. Normalmente se provoca la pérdida de la conectividad por agotamiento del ancho de banda existente o explotando vulnerabilidades que hagan que la información en el servicio atacado tarde mucho en procesarse o descartarse.

Clásicamente, los ataques DoS persiguen la pérdida de productividad (mediante extorsión en ciertos casos), defender fines ideológicos (por ejemplo ataque a la SGAE a través de «4chan») o dañar la reputación de una empresa.

Existen diferentes formas de ejecutarlos. Hoy día los más típicos suelen ser realizados a través de «botnets», es decir, redes de miles de ordenadores esclavos («zombies») para realizar peticiones contra un objetivo, o por convocatorias en las que cientos o miles de personas realizan el ataque normalmente con herramientas automatizadas.

Ataques ilegales

«Cabe destacar que este tipo de ataques

son acciones ilegales con consecuencias penales»

—¿Qué opinión tiene sobre el grupo activista Anonymous, promotor de esta acción?

—Actualmente los ataques informáticos, entre ellos los ataques DoS, están cada vez más tipificados en los códigos penales de cada país. Cabe resaltar que este tipo de ataques son acciones ilegales con consecuencias penales. Tan ilegal es utilizarlo para atacar instituciones como que gobiernos los usen para atacar a grupos «ciberactivistas».

Dejando a un lado lo anterior, este tipo de acciones realizadas por el grupo Anonymous, en tanto que se realizan contra objetivos concretos en pro de la difusión de información y la neutralidad de la red, levantan ciertas simpatías.

—¿Están preparadas las instituciones públicas internacionales para este tipo de ataques?

—Depende del tipo de ataque. Habitualmente las instituciones o empresas que desean proteger la disponibilidad de sus servicios deberían invertir cantidades de dinero importantes para eliminar o mitigar ataques DoS. Existen técnicas y programas para minimizar estos ataques, por ejemplo mediante dispositivos en una red informática de seguridad perimetral. Todas estas técnicas intentan identificar las fuentes de donde se reciben los ataques y aislarlas.

El verdadero problema está en los ataques DDoS, es decir en los ataques de negación de servicio distribuido, como es el caso. En función del número de fuentes involucradas que envíen peticiones y la distribución de estas fuentes, no se conoce un procedimiento eficaz para mitigar este ataque. Es más, en ocasiones un proveedor de acceso podría decidir «desconectar» una web a la que da alojamiento si considera que no puede mitigar el ataque DDoS al que está siendo sometida ya que podría perjudicar a otros servicios proporcionados por ese proveedor.

—Con los datos de los que disponemos, ¿se puede hablar de caos en la red?

—En absoluto. Son ataques sobre objetivos específicos y limitados en el tiempo. En el mundo ciberactivista estos ataques DDoS contra estos objetivos suelen verse como una «sentada digital» frente a las empresas o instituciones que de manera poco democrática realizan acciones para impedir la libertad de la información en Internet o su neutralidad. Es una acción temporal que de un manera sencilla afecta a la disponibilidad y permite llamar la atención a la opinión pública sobre un hecho determinado.

Sentada digital

«En el mundo ciberactivista estos objetivos suelen

verse como una sentada digital contra las empresas o las instituciones »

—Haga una reflexión personal sobre el asunto Wikileaks y sobre los ataques informáticos a estas instituciones.

—Wikileaks es una organización opaca, con lo que ello implica en contradicciones. Por un lado defiende la difusión de información y, sin embargo, no quedan claros sus intereses reales: quién o quiénes la forman y quién la financia. La desinformación sobre esta organización en la red es total.

Independientemente de estas cuestiones, Wikileaks ha realizado un par de cosas de manera muy acertada. En primer lugar ha sido capaz de difundir información veraz, ha sacado partido de medios de comunicación tradicionales para dar seriedad e interés a la información. Por otro lado ha sabido centrar la atención en la persona de Julian Assange. Lógicamente, Wikileaks no es Assange pero es una cabeza visible, supongo que en el futuro prescindible, que siempre libera de presión a los miembros de un grupo.

Y ante esto lo cierto es que los acontecimientos se están acelerando y han establecido un punto de inflexión. El activismo en la red va a ser mucho más fuerte en los próximos años y no es disparatado pensar que ciudadanos de a pie, sin conocimientos informáticos, participen en futuros ataques DDoS a modo de «sentada digital».


Disfraces para llamar a la diosa Fortuna

Mi primer trabajo para ABC , corregido y editado a mi manera. Marchando…

Gente de toda España acude al Palacio de Congresos del Paseo de la Castellana (Madrid), con sus mejores atuendos.

¿Qué sucede si coinciden en una cola Belén Esteban de Cebreros, Coquito de Nieve, Caperucita, el Lobo de Burgos y Adelita de Móstoles? Son las 6:30 de la mañana del 22 de diciembre de 2010 y hoy se celebra el Sorteo Extraordinario de Navidad de la Lotería Nacional en el Palacio de Congresos del Paseo de la Castellana. Un sorteo especial e histórico que hoy cambia de escenario por primera vez desde 1963 y que acogerá un volumen total de 2.000 personas.

La mayoría se quejan del frío y la lluvia, que no ha cesado en toda la noche. Esta parece ser la excusa para que la cola, que no supera las 300 personas, no sea tan larga como la de años anteriores. Aun así, no han faltado los clásicos. Ángel García es uno de ellos. «Llevo cuarenta años viniendo al sorteo desde un lugar misterioso perdido entre las montañas», explica. No quiere desvelar el misterio y afirma que no viene disfrazado porque «estamos en crisis».

Los que sí vienen disfrazados son sus compañeros que se conocen de sorteos anteriores. Segovia, Caravaca de la Cruz (Murcia), Torrecillas de Tiesa (Cáceres), Villacañas (Toledo), Benavente (Zamora), Sa Coma (Mallorca) o Alicante son algunos de los lugares de donde vienen.

La Belén Esteban de Cebreros

Los más previsores esperan desde las nueve de la noche de ayer. Belén Esteban de Cebreros (Ávila) es una de las más aclamadas. En realidad se llama Enrique y tiene 68 años. «Si me toca el Gordo espero que no venga un político y me lo robe» afirma entre carcajadas. Su amigo, Coquito de Nieve (que no «copito», aclara), es un singular personaje que este año ha cambiado de disfraz. Con cierta desilusión dice: «el año pasado vine de bruja, pero no me dio demasiada suerte. Por eso he cambiado de indumentaria».

Cada uno tiene su sueño particular. Caperucita y el Lobo, dos amigos que han venido desde Burgos, quieren llevarse el Gordo para «regalárselo a su abuelita». Por su parte, cuatro hombres de Sa Coma (Sant Llorenç, Son Carrió, Mallorca) vienen con la esperanza de que les vuelva a tocar un premio como en años anteriores «por lo menos para recuperar los más de 3.000 euros que han jugado».

De más cerca ha llegado Adelita, una singular muñeca de plástico, que viene acompañado de los socios de la peña Huesca 259 desde Móstoles. «Siempre jugamos un número que termine en 259» comentan minutos antes de dar comienzo el sorteo. No han parado de cantar desde que llegaron una ranchera que dice: «si Adelita fuera tu mujer le comprarías un vestido de seda…». Y concluyen: «esto es un espectáculo, una fiesta, aunque este año no ha venido mucha gente».

Una fiesta en la que, tras los disfraces, se esconden algunos reventas de última hora agobiados porque este año no han conseguido «colocar» los décimos que pretendían. Su única esperanza: que les toquen a ellos, cómo no, para salir de la crisis.


Ignacio Camacho: «Internet es especialmente promiscuo»

Jueves 2 de Diciembre de 2010

Ignacio Camacho ha bajado hoy de las alturas de la rúbrica para sentarse con los alumnos del Máster que ABC imparte en sus instalaciones. Recién llegado de una comida de compromiso, el otrora director de esta casa, ha analizado la situación de la prensa española y de la coyuntura de los medios en la era Internet. Hoy, además, ha salido la tercera oleada del EGM (de la que Ignacio Camacho no ha hablado) en la que ABC ha conseguido mantener 662.000 lectores y en la que el Grupo Vocento se ha convertido en el grupo de comunicación multimedia líder en prensa española. Pero aun así, para Ignacio Camacho vivimos momentos de «crisis», entendida en el sentido griego de la palabra, es decir como un cambio trascendental.

El columnista, respecto a esto, afirma que nadie tiene certezas sobre el futuro del periodismo: «Quienes toman las decisiones tampoco las tienen pero las toman». Lo que sí tiene claro es que las empresas de prensa escrita han cometido errores imposibles de subsanar: primero publicaron contenidos gratuitos en Internet; después erraron en preguntarse por qué la gente no compra los periódicos cuando lo que deberían haberse preguntado es el porqué los compran.

Camacho está convencido de que no hay forma de conseguir en Internet los ingresos necesarios para mantener el negocio del papel. Sin embargo, tal y como afirma, el prestigio se encuentra en la prensa impresa. Una prensa que se ha dejado llevar por su público hacia al partidismo, olvidando que su principal objetivo eran las ideas. «La prensa de España es una prensa de ideas», asevera. El lector  busca en el periódico el contraste de su realidad y eso es lo que vende ejemplares. De todas formas recalca que la prensa, a la que respeta al margen de partidismos, tiene que ser contundente en los principios y dúctil en las formas. En otras palabras, «el periódico es su marca y cuando un cliente lo compra está compartiendo una forma común de ver la vida».

Internet ha hecho un flaco favor en este sentido. «Internet es especialmente promiscuo», afirma. En la red todo vale porque todo es gratuito, incluido el insulto. En la prensa escrita no ocurre esto y añade: «en Internet el público picotea y deja su cagadita en varios medios de forma anónima». Entre sus conclusiones Camacho destaca que la salvación está en una especialización cuyo coste nadie quiere asumir.

También hubo tiempo para hablar de Wikileaks: «sobre este tema yo me pongo de perfil, como el ABC. Wikileaks no es periodismo, es información robada y comprada en el mercado negro»


¡Madrid Zoom ha nacido!

Hoy ha visto la luz nuestro suplemento. El Máster ABC ha demostrado saber trabajar en equipo. Gracias a todos. Qué disfrutéis con su lectura.

 

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ADL


Santiago Castelo en el Máster de ABC

Ayer nos visitó, en su propia casa, Santiago Castelo actual presidente del Comité Asesor de Contenidos Editoriales de Vocento. Tiene 62 años y cuarenta de ellos los ha pasado entre las paredes de ABC. Ha sido su subdirector durante 22 años. Todo un récord si tenemos en cuenta la fugacidad de los cargos directivos en los medios de comunicación.

Santiago Castelo, cuyo nombre de pila es José Miguel, es la viva imagen de la bonhomía. Es muy grande y su aspecto: aseado y elegante. Sus gafas de pasta inmortales, con las que sale en casi las fotos que he encontrado, le imprimen un gran carácter a sus facciones. Junto a su barba, perfectamente recortada, sus anteojos podrían ser el centro de interés visual para  hacer una buena caricatura de Santiago.

De su fachada, que algún amante de la pintura confundiría con el retrato del Capitan dal Borro, se deduce un corazón enorme. De su cúpula, un cerebro fascinante. En él guarda, gracias a su privilegiada memoria de eterno estudiante, la historia viva del diario que le vio crecer desde 1970 como periodista: su ABC. Castelo es una hemeroteca de anécdotas, un álbum de recortes, una agenda de contactos y un recetario de buenos consejos. Consejos que no duda en administrar en su “confesionario laico” que no es sino su despacho. Es vecino del Máster de ABC y nos ha invitado a pasarnos por él cuando lo necesitemos. Castelo es, además de periodista de vocación y poeta, un filántropo nato. Eso salta a la vista.

Extremeño en activo, sirve fielmente a la defensa de su tierra con sus cantos y alabanzas. Además es director de la Real Academia Extremeña. Castelo es premio Camba, premio Martín Descalzo y  premio Luca de Tena entre muchos otros y afirma rotundamente que el periodismo es una cuestión vocacional. Ama ABC porque es el periódico liberal por excelencia en España y monárquico, como él. Casualidades de la vida lleva un anillo en el mismo dedo de la misma mano que Juan Carlos I. Dice de ABC que su secreto para durar más de 100 años está en mantener unas señas de identidad claras, unos valores válidos durante toda su historia pero sin renunciar al progreso.

Reconoce que el periodismo y los periódicos han cambiado y lo dice con cierta nostalgia. Su mirada se pierde en las alturas recordando historias y amigos. Entre ellos el padre de uno de nuestros compañeros más carismáticos. Sin embargo, pese a todo, Castelo sigue enamorado de su profesión, que en parte es su vida. Ahora ya no tiene prisa y vive bajo la comodidad de un cargo que él define como algo parecido al de la Reina Madre de Inglaterra. Ahora tiene tiempo para sus cosas: la literatura, sus poemas y su tierra. Cuando Santiago Castelo se vaya algún día de ABC algunos (si nos quedamos en esta casa) seguiremos creyendo escuchar sus pasos por los pasillos, sus saludos siempre cordiales, sus ánimos y sus consejos de confesor laico.


Marchando una de piratas

Hoy empieza esta aventura por los mares de la información. Puede que este viaje haya nacido empujado por los vientos del Máster de ABC y por parte de todas aquellas cosas que no hice nunca. Ésta, obligatoriamente, no podía caer en el olvido porque soy periodista y la marea me conduce a estas costas digitales. Bajo el riesgo de encallar en el pasado, me he animado a izar las velas y a inaugurar mi blog, que no es sino un cuaderno de bitácora donde reflexionar a menudo sobre la realidad que me afecta directa e indirectamente. Es un diario personal, periodístico-académico, literario y de colaboración con aquellos que quieran dejar sus ideas en él.

Vivo un presente fantástico. Hoy por hoy mis vientos son favorables. Así que…¡Izad las velas!

¡MARCHANDO UNA DE PIRATAS!

“Marchando una de piratas
larga vida y gloria eterna
para hincarles de rodillas
hay que cortarles las piernas”

Joan Manuel Serrat

PD: ¿Y por qué “piratas”? Siempre he visto en los piratas literarios un raro sentido del honor que me gusta traer al presente. Este verso dice algo que me interesa y que tiene que ver con el periodismo de verdad. Es una alegoría a la libertad. El periodismo es otro trabajo en el que  decir “lo incorrecto” (que es lo correcto) es correr el riesgo de que te pasen por la quilla. Una actividad para navegantes (física y virtualmente) peligrosa en distintos grados. Y, en definitiva, un oficio apasionante y maravilloso lleno de luz y de sombras. Por eso los “piratas”…

ADL